Donde no se advierte la necesidad de aportar grandes correctivos: este sector más bine funciona bien así como está compuesto. Falta algo en los externos, pero los cuatro a disposición por ahora debería permanecer hasta junio. Pero de cualquier manera se le está siendo seguimiento a Lukas Kuban, 20 años lateral izquierdo del Brno, zurdo de naturaleza y vendría en Italia con gusto. Este jugador le gusta también a la Fiorentina.
Distinto es el discurso en la media cancha. No tanto por el rendimiento de los actuales titulares (también en este caso satisfactorio), sino por las cesiones puestas en prevención, Gatti y Dalla Bona tienen ya las maletas hechas, y salvo a raras sopresas (el segundo tiene un contrato bastante elevado) deberían ambos abandonar la ciudad de Nápoli.
Así que Marino le ha puesto ojos a otro argentino: Oscar Adrian Ahumada, mediocampista del River Plate. Una especia de Gargano segunda parte, practicamente. Casi ciertamente, el primer refuerzo llegará de los jovenes del Napoli Primavera: Cosimo Palumbo, 18 años capitán de la selección azzurra Under 19, listo para saltar a la cancha.
Luego en la delantera. Se van Capparella, De Zerbi y Bucchi (definitivamente), mientras es de evaluación la situación de Calaiò. Si este delantero tuviera que abandonar el Nápoli, la delantera no sería retocada, Marino tiene ya un sustituto: Dimitar Makriev, 23 años delantero del Maribor. Uno que la porteria ha hecho entender que la ve muy bien, con promedios de espanto en su país.
Y para concluir espacio para dos gandes objetivos para la próxima temporada. Elemntos que, a diferencia de los precedentes, en Serie A han dado amplia demostración de poder quedar de maravillas: Gokhan Inler del Udinese y Juan Manuel Vargas del Catania. La compatencia no falta y da miedo.

















