Reggina necesitaba el triunfo y jugó mucho mejor en la primera etapa, Nápoli quería saludar el debut de Roberto Donadoni en el banco con un buen resultado y fue superior en el complemento: en suma, el empate fue un justo resultado.

El marcador fue de 1 a 1, firmado por los goles de Bernardo Corradi y Ezequiel Lavezzi. Con este punto, Nápoli suma 36 y comparte con Udinese la onceava posición, mientras que Reggina sigue siendo el colero, con 20 unidades y 7 de distancia del umbral de la permanenecia.
A su primer partido y con apenas tres días de trabajo, Donadoni no cambió casi nada y presentó a su Nápoli con el 4-3-1-2 y los mismos hombres que solía elegir Reja, con Zalayeta y Lavezzi en ataque. Sin embargo, el equipo se notaba trabado y poco organizado, algo que los locales supieron aprovechar muy bien.
Así Reggina, de la mano de la dirección de Cozza, con un Sestu incansable por derecha y la pareja ofensiva formada por Brienza y Corradi, dominó en los primeros 45 minutos y se puso merecidamente en ventaja cuando Cozza metió el cuchillazo vertical para Corradi quien, habilitado por Aronica, definió con un zurdazo rasante.
A su primer partido y con apenas tres días de trabajo, Donadoni no cambió casi nada y presentó a su Nápoli con el 4-3-1-2 y los mismos hombres que solía elegir Reja, con Zalayeta y Lavezzi en ataque. Sin embargo, el equipo se notaba trabado y poco organizado, algo que los locales supieron aprovechar muy bien.
Así Reggina, de la mano de la dirección de Cozza, con un Sestu incansable por derecha y la pareja ofensiva formada por Brienza y Corradi, dominó en los primeros 45 minutos y se puso merecidamente en ventaja cuando Cozza metió el cuchillazo vertical para Corradi quien, habilitado por Aronica, definió con un zurdazo rasante.

En el complemento, el local cometió el error de retrasarse demasiado, algo que le dio confianza a la visita. Por encima, luego de un primer segmento en el que no hubo jugadas de riesgo, Reggina comenzó a caerse también físicamente y Nápoli igualó. En efecto, promediando la etapa, Puggioni le ganó el mano a mano a Zalayeta, pero al pelota le quedó a Lavezzi y el argentino no tuvo más que empujarla adentro.
En el final, Nápoli trató de ganarlo, pero de hecho la mejor ocasión la tuvo el uruguayo Stuani, ingresado en el final por el agotadísimo Sestu (figura del match), con un cabezazo en tiempo de descuento que casi vale los tres puntos.
En suma, Nápoli pudo cortar la mala racha de nueve derrotas consecutivas como visitante, mientras que Reggina, a siete puntos de la permanencia, aún conserva mínimas chances de salvarse. Un punto es poca cosa para ambos, pero mucho peor hubiera sido perder.
En el final, Nápoli trató de ganarlo, pero de hecho la mejor ocasión la tuvo el uruguayo Stuani, ingresado en el final por el agotadísimo Sestu (figura del match), con un cabezazo en tiempo de descuento que casi vale los tres puntos.
En suma, Nápoli pudo cortar la mala racha de nueve derrotas consecutivas como visitante, mientras que Reggina, a siete puntos de la permanencia, aún conserva mínimas chances de salvarse. Un punto es poca cosa para ambos, pero mucho peor hubiera sido perder.

Fuente: espndeportes.com
Fotos: Corriere dello Sport
Fotos: Corriere dello Sport













0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada