Primera victoria del Napoli en campeonato, en el nombre de su bomber Fabio Quagliarella, autor de dos goles y con algo de sufrimiento excesivo. El delantero ex Udinese encantó el San Paolo cona prestación mayúscula sazonada con estos goles con sabor especial: «Para mi se realiza el sueño de mi vida», dijo Quagliarella al termino del match contra el Livorno. «Pruebo una felicidad inmensam es una cosa dificil de explicar».

Con este resultado, los azzurri suman tres unidades y comparten la octava plaza con Milan, Siena y Palermo, mientras que Livorno sigue con un punto y se ubica en la catorceava posición, junto a Cagliari y Udinese.
El triunfo del local fue absolutamente merecido, pero una vez más Nápoli arriesgó, en especial en la primera media hora de la segunda etapa, arruinar por completo la excelente labor de los primeros 45 minutos, de hecho De Sanctis estuvo genial que salvó el resultado en al menos un par de ocasiones.
Los goles - Quagliarella aprovechó un rechazo corto del arquero, en ocasión de un violento remate de Campagnaro, para anotar con el más clásico de los tap-in. El segundo fue una joyita: Hamsik recibió de espalda y, ya con el control, se liberó de dos defensores, para luego encarar con pelota dominada, gambetear a dos rivales más y luego definir con un toque suave sobre la salida del arquero.
Por encima, Livorno anduvo varias veces cerca del empate, que en un momento hasta hubiera sido justo. Pero Quagliarella cerró el pleito con otro gol de rapiña: Lavezzi recibió en el área la habilitación de Hamsik, un defensor logró despejar a medias pero el balón le cayó al goleador, quien lo mandó a guardar con un derechazo inapelable al primer palo. Sin embargo, el gol pudo ser anulado, porque Lavezzi se encontraba en la trayectoria del remate y pareció estar en posición adelantada.
El triunfo del local fue absolutamente merecido, pero una vez más Nápoli arriesgó, en especial en la primera media hora de la segunda etapa, arruinar por completo la excelente labor de los primeros 45 minutos, de hecho De Sanctis estuvo genial que salvó el resultado en al menos un par de ocasiones.
Los goles - Quagliarella aprovechó un rechazo corto del arquero, en ocasión de un violento remate de Campagnaro, para anotar con el más clásico de los tap-in. El segundo fue una joyita: Hamsik recibió de espalda y, ya con el control, se liberó de dos defensores, para luego encarar con pelota dominada, gambetear a dos rivales más y luego definir con un toque suave sobre la salida del arquero.
Por encima, Livorno anduvo varias veces cerca del empate, que en un momento hasta hubiera sido justo. Pero Quagliarella cerró el pleito con otro gol de rapiña: Lavezzi recibió en el área la habilitación de Hamsik, un defensor logró despejar a medias pero el balón le cayó al goleador, quien lo mandó a guardar con un derechazo inapelable al primer palo. Sin embargo, el gol pudo ser anulado, porque Lavezzi se encontraba en la trayectoria del remate y pareció estar en posición adelantada.

Conclusiones - Napoli tiene un potencial enorme, pero no concretiza todo lo que crea y luego muestra unos baches de ingenuidad y deconcentración tremendos, que amenazan con echar a perder todo lo bueno construido anteriormente. El equipo aún no tiene piernas para los 90 minutos y cuando llegue a tope, seguramente el juego bonito se verá en los segundos cuarenta y cinco minutos.
Fuentes: ESPN Deportes/Corriere dello Sport/Calcio Napoli News
Fuentes: ESPN Deportes/Corriere dello Sport/Calcio Napoli News













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