El partido de Coppa Italia en el San Paolo se decidió con un gol de Bogliacino. El equipo de Mazzarri sufre pero pasa el turno y ahora se enfrentará en los octavos contra la Juventus.

Esta vez no puede terminar sin anotar goles, no que va. Al Napoli le sirve es el gol, uno más que el Cittadella, para accedere a los octavos de final de la Coppa Italia y tener con vida unos de los objetivos prefijados por De Laurentiis: acceder en Europa por la puerta de servicio.
De lo contrario toca recurrir a los tiempos extras y a los penalties y no sería un epílogo digno para los más de treintamil que fueron a ver el partido en el san Paolo.
De lo contrario toca recurrir a los tiempos extras y a los penalties y no sería un epílogo digno para los más de treintamil que fueron a ver el partido en el san Paolo.

Contra el Cittadella, Mazzari quería romper la ayuna que en campeonato dura desde dos partidos, convoca a la causa a quien está mejor de los demás y tiene motivaciones hasta vender: German Denis, Jesus Dàtolo e Inacio Pià. Los big, por el contrario, se quedaron a mirar. Quagliarella y Hamsik; en la banca también, Lavezzi.
Pero el turnover no termina aquí, de hecho hubo un retoque tanto en la defensa como en el medio campo. En la portería regresó Iezzo después de un año de ausencia; delante de él volvió Gianluca Grava al lado de Rinaudo y Contini; en el medio campo, Mazzarri puso a prueba a Zuñiga a la derecha, autor intelectual del único gol anotado, con una gran acción y un cruce al centro después de par de fintas y que Bogliacino engancha y la mete cerca del palo derecho del portero contrario.
Rullo a la izquierda (jamás empleado hasta ahora), respaldando a Bogliacino (otro debutante con el técnico toscano) y a Cigarini. En fin, siete nuevos respecto a la formación planteada ante la Lazio.
Pero el turnover no termina aquí, de hecho hubo un retoque tanto en la defensa como en el medio campo. En la portería regresó Iezzo después de un año de ausencia; delante de él volvió Gianluca Grava al lado de Rinaudo y Contini; en el medio campo, Mazzarri puso a prueba a Zuñiga a la derecha, autor intelectual del único gol anotado, con una gran acción y un cruce al centro después de par de fintas y que Bogliacino engancha y la mete cerca del palo derecho del portero contrario.
Rullo a la izquierda (jamás empleado hasta ahora), respaldando a Bogliacino (otro debutante con el técnico toscano) y a Cigarini. En fin, siete nuevos respecto a la formación planteada ante la Lazio.













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