Con un penal de Marek Hamsik, luego de poco minutos desde el inicio del encuentro, y el gol de Fabio Quagliarella, llegado cuando faltaban menos de doscientos segundos para el final del partido, Napoli le ganó por 2 a 0 a Chievo en el estadio San Paolo.

Así, el Napoli se trepó hasta la sexta plaza, que ocupa en soledad con 27 puntos, mientras que Chievo, en cambio, se quedó con 24 unidades y comparte, por ahora, la décima posición del torneo junto a Bari, Fiorentina y Genoa.
Los locales fueron muy hábiles en administrar la tempranera ventaja y ganaron gracias a un perfecto cinismo y a una defensa bastante ordenada. En efecto el gol de Hamsik, quien transformó sin problemas un penal otorgado con grande generosidad por el referí, llegado al sexto minuto, fue determinante en favor del local, que pudo jugar de contra y hacer cansar a sus rivales.
Los locales fueron muy hábiles en administrar la tempranera ventaja y ganaron gracias a un perfecto cinismo y a una defensa bastante ordenada. En efecto el gol de Hamsik, quien transformó sin problemas un penal otorgado con grande generosidad por el referí, llegado al sexto minuto, fue determinante en favor del local, que pudo jugar de contra y hacer cansar a sus rivales.

Ese fue el esquema que usaron los azzurri por todo lo que quedó del partido y, si bien funcionó bastante bien, hay que admitir que la visita disputó un gran partido y que no logró equilibrar solamente por algún error de más en fase de definición.
Efectivamente, alcanza con ver que Hamsik fue la figura del partido no tanto por lo que hizo en ataque sino sobre todo por su sacrificio en fase defensiva. También fue muy indicativo del sufrimiento de Nápoli el hecho de que, a los veinte del complemento, Mazzarri lo tuvo que sacarlo a Denis por Bogliacino, para darle más equilibrio a la línea de volantes.
De todas maneras, los gialloblú desperdiciaron todas sus buenas chances, no obstante el ingreso de Granoche, que fue bastante positivo y metió por lo menos dos buenas asistencias.
Como quedó dicho, con cinismo y mucha garra Nápoli logró aguantar y cerró el partido con un gol de Quagliarella a tres minutos del final: Bogliacino se mandó una jugada impresionante por izquierda, por donde controló el balón con una verónica mientras lo gambeteaba a un rival y, de zurda, le puso un pelotazo de veinte metros en el pecho del atacante local, quien controló sin problemas y definió el mano a mano con frialdad.
Efectivamente, alcanza con ver que Hamsik fue la figura del partido no tanto por lo que hizo en ataque sino sobre todo por su sacrificio en fase defensiva. También fue muy indicativo del sufrimiento de Nápoli el hecho de que, a los veinte del complemento, Mazzarri lo tuvo que sacarlo a Denis por Bogliacino, para darle más equilibrio a la línea de volantes.
De todas maneras, los gialloblú desperdiciaron todas sus buenas chances, no obstante el ingreso de Granoche, que fue bastante positivo y metió por lo menos dos buenas asistencias.
Como quedó dicho, con cinismo y mucha garra Nápoli logró aguantar y cerró el partido con un gol de Quagliarella a tres minutos del final: Bogliacino se mandó una jugada impresionante por izquierda, por donde controló el balón con una verónica mientras lo gambeteaba a un rival y, de zurda, le puso un pelotazo de veinte metros en el pecho del atacante local, quien controló sin problemas y definió el mano a mano con frialdad.

Gran final de 2009 para el Napoli, que con Mazzarri en el banco nunca perdió y sumó la racha de diez partidos positivos, cinco triunfos y otros tantos empates. Excelentes números para poder preparar un buen 2010.

Chievo, por su parte, no puede recriminarse nada en este partido, a parte el hecho de no haber logrado meterla adentro: el estado físico del conjunto es muy bueno y para Domenico Di Carlo es casi una lástima tener que ir al descanso.
Fuente: espndeportes.com
Fotos: Corriere dello Sport
Fuente: espndeportes.com
Fotos: Corriere dello Sport













0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada