
Es crisis, ahora no hay más dudas: las tres derrotas consecutivas, incluyendo la caída como local ante Roma, podrían ser explicadas por una serie de circunstancias negativas, pero el empate ante Udinese ratifica que Nápoli pasa por un pésimo momento.

En efecto, en su fortín, el estadio San Paolo de Nápoles, el Burro azzurro se puso en ventaja con los goles de Ezequiel Lavezzi y Marek Hamsik, antes de la media hora de juego, pero se dejó alcanzar por el penal de Antonio Di Natale y el gol de Fabio Qualgiarella, todo en la primera etapa.

De esta manera, Nápoli suma 34 puntos y se ubica en la séptima posición, mientras que Udinese ahora tiene 27 unidades y comparte con Atalanta la onceava plaza, obviamente ambos con un partido más que el resto.
Al comienzo, pareció que Nápoli, con los regresos de Hamsik y Gárgano, había superado el mal momento: el equipo jugaba con intensidad en toda la cancha y trataba de acorralar a Udinese. El gol llegó con una pizca de suerte, cuando Denis desde la izquierda lo habilitó a Lavezzi y el remate del argentino se desvió en un defensor para engañarlo a Handanovic.
Tres minutos después, el golpe del posible nocáut: en jugada de tiro libre desde la derecha, ejecutado por Gárgano en forma de centro, Hamsik fue el más rápido para conectar de cabeza, a la altura del primer palo, y madarla a guardar, con alguna colaboración por parte del arquero, que nos pareció poco reactivo en la ocasión.
¿Asunto terminado? Para nada, porque Zapata se pudo el equipo al hombro y, 5 minutos después, se mandó al área rival por derecha y le tiró un sombrerito a Cannavaro, quien no tuvo más remedio que bajarlo: el napolitano Di Natale transformó el penal con categoría.
Había otro napolitano en la cancha, Quagliarella, quien por encima festejaba el cumpleaños número 26 y decidió hacerse el mejor de los regalos, un gol o, mejor dicho, un golazo: En efecto, Isla metió el centro desde la derecha y el delantero, apenas afuera de la medialuna, con una volea de derecha en media vuelta, realmente espectacular, la mandó a guardar.

En la segunda etapa, ambos tuvieron miedo de perder. Nápoli, con el ingreso de Zalayeta para dibujar un tridente, llevó la iniciativa, pero la defensa visitante, liderada por un Zapata extraordinario, no aflojó ni un centímetro.
Lavezzi tuvo dos ocasiones: en la primera, al cabo de una percusión por derecha, presionado por Zapata quiso tocarla por arriba y desvió totalmente el remate; en la segunda, ingresando por izquierda, apenas adentro del área, quiso rematar como venía y la mandó a la tribuna.
Pero la más clara la tuvo Udinese, en el final, cuando Pasquale ingresó por izquierda, habilitado por D'Agostino, amagó muy bien para quedar de cara al arco pero remató de derecha muy arriba del horizontal. En suma, el empate fue correcto y les sirve a ambos: a Udinese para darle continuidad a la mejoría demostrada con el triunfo ante Juventus y a Nápoli para cortar la serie de derrotas.
Fuente: espndeportes.com
Fotos: Corriere dello Sport











Mejor Futbolista Italiano: DEL PIERO



Cuestión de genes probablemente, lo que desean que Napoli sea una zona vulcánica, puede facilmente ser una exaltación cuanto facilmente ser tan deprimente. En tal sentido, Reja ha sabido cambiar el entorno genético, lo que demuestra el equilibrio, incluso en donde un santo hubiese perdido la paciencia :))




























