El Genoa sueña, el Napoli se come las manos. El equipo de Gasperini logra su tercera victoria consecutiva y permanece con puntaje perfecto junto a la favorita Juventus y sus primos de la Samp, mientras el Napoli encaja su segunda deorrota consecutiva como visitante. Al final elpasivo es pesadisimo, muy amplio de lo que se vio en la cancha, pero los azzurri deben todavía madurar mucho si quieren lugar por ciertos objetivos. (quando ha chiuso in 9) il passivo è pesantissimo, sicuramente più ampio di quello che si è visto in campo, ma gli azzurri devono ancora crescere molto se vogliono lottare per certi traguardi. Lo primero que hay que decir es que fueron determinantes algunos errores Tagliavento (el árbitro), que cambiaron mucho los equilibrios del partido.
LAVEZZI Y CRESPO EN LA BANCA - Sorpresas en las formaciones iniciales. Donadoni deja en la banca Lavezzi y en la delantera lanza Pià en dupla con Quagliarella. En la mediocampo Pazienza en lugar de Gargano. Gasperini por su parte prefiere Floccari y Mesto a Crespo y Palacios en el tridente ofensivo.

Por casi media hora el partido fue muy parejo y ambos cuadros jugaron un buen fútbol y crearon al menos una clara ocasión por parte. Pero al minuto 28 cambiaron las cosas: Criscito le cometió una falta a Maggio y luego fue expulsado. No se entendió bien porque el referí sacó la tarjeta roja, pero parece que el volante del "Grifone" le haya dicho alguna palabra de más al árbitro.

La inferioridad numérica de Genoa rompió el equilibrio del match, con Napoli que fue tomando paulatinamente el dominio y el control del partido. Así, en menos de quince minutos, el "Burro" se puso en ventaja: Quagliarella recibió parado a poco metros del área en posición central y la tocó profunda para la entrada de Hamsik, quien con un amague superó la salida de Amelia para luego empujarla adentro con el arco libre pero casi sin ángulo.

El partido se le había puesto de la mejor manera a la visita, pero al quinto y último minuto de descuento de la primera etapa (absolutamente exagerado, por cierto), volvió a cambiar la dirección del viento: un pelotazo largo se metió en vertical en el área de Nápoli, De Santis no se animó a salir y Campagnaro tuvo que seguirlo a Sculli para impedirle alcanzar el balón; más o menos a la altura del punto del penal, el atacante local le cometió una falta evidente al defensor argentino, pero el referí terminó cobrando el penal y determinó también la segunda amarilla para Campagnaro, con consecuente expulsión. Floccari se encargó de pegarle y de anotar el empate.
En el complemento, Gasperini lo metió a Palacio por Sculli y les dio ordenes a él y a Mesto de jugar bien abiertos para alargar la defensa rival: ambos cumplieron y Genoa tomó el dominio. Así, al décimo minuto, Mesto controló un pelotazo preciso de su arquero Amelia cerca de la línea lateral, por izquierda, lo gambeteó bien a su rival metiéndose hacia el medio y sacudió un derechazo desde unos 35 metros, que se metió abajo del travesaño a la izquierda de De Santis (algo culpable, por cierto).
Desde ese momento no hubo más historia: si bien Napoli trató de reaccionar, con Donadoni que los puso a Lavezzi y Gárgano por Cigarini y Piá, el conjunto rossoblu ya tenia el partido dominado y no le dejó chances a la visita. En efecto, en el segmento final, Genoa anotó otros dos goles: primero con una contra dirigida muy bien por Palacio y finalizada con un toque elegante de interno derecho por Crespo. Luego fue otra vez protagonista el argentino recién llegado desde Boca, quien se ganó el penal (tampoco pareció muy claro, por cierto) que Kharja se ocupó de transformar en el definitivo 4 a 1.
El "Grifone" jugó un buen partido y también en esta ocasión mostró todo su potencial ofensivo. Claro que los muchos errores arbitrales condicionaron el partido, porque el referí no se equivocó sólo en la situación del penal, sino que toda la conducción del encuentro fue realmente pésima.
Nápoli, por su parte, sigue demostrando una enorme ingenuidad. Si bien había disputado un apreciable primer tiempo, terminó perdiendo por goleada. Aún cuando tenga mucho que recriminarle al referí, hay que admitir que si su arquero salia a buscar ese pelotazo tan fácil de atrapar, la historia hubiera sido totalmente distinta.
Fuentes: Corriere dello Sport/ESPN Deportes