Sin capacidad ofensiva

Si en noventa minutos de juego el cronista apenas puede contabilizar tres llegadas claras, dos en favor de la visita (un mano a mano de Hamsik desperdiciado y un remate desde la media distancia de Hoffer) y una para el equipo local (Rosi robó una pelota en las trescuartos rival y casi anota), es muy probable que el marcador final acabe reflejando esa pobreza con un pálido cero a cero.

Fue lo que ocurrió en Siena, donde Nápoli viajó con la tarea de defender con un triunfo su cuarta posición, misión en la que fracasó rotundamente por la impotencia ofensiva demostrada. Así, ahora el equipo partenopeo suma 40 puntos y se cayó a la quinta posición, que por encima comparte con Palermo y Sampdoria. Siena, por su parte, sigue siendo el colero, ahora con 17 unidades, a 7 del umbral de la permanencia.

Nápoli sigue pagando el mal momento de sus principales bocas de fuego (segundo cero a cero consecutivo, cuarto en los últimos seis partidos, en los que anotó apenas tres tantos): en efecto, Quagliarella no anota desde hace 46 días, Hamsik desde hace siete fechas, Lavezzi estuvo lesionado (volvió a aparecer hoy en la segunda etapa, pero aún luce muy lejos de su mejor condición) y lo hizo en lugar de Denis, quien se fue enojadísimo pero tampoco viene rompiendo redes últimamente.

Así, la actitud muy prudente de Siena (Malesani paró un 4-1-4-1 con Edkal como "líbero" delante de la defensa) y la solvencia de los dos centrales defensivos (Cribari agarró todo de arriba y de abajo y fue la figura del partido) alcanzó para mantener la pizarra sin variaciones.

Realmente una ocasión perdida por parte de ambos: Siena no se salvará descontando de a un punto, máxime porque no siempre tendrá la suerte de que todos los demás rivales en la lucha pierdan contemporáneamente, mientras que Nápoli difícilmente podrá coronar sus ambiciones europeas si se muestra tan tímido y poco contundente ante el rival más debíl del lote.

Fuente: espndeportes.com