En el estadio San Paolo, Napoli y Catania se enfrentaron en un partido muy parejo y trabado, decidido por el único gol del match, el de Paolo Cannavaro, que le dio tres puntos al Burro y lo llevó a treparse hasta la quinta plaza del torneo, que comparte con Juventus y Sampdoria, todos ellos con 48 unidades.

Tal vez un empate hubiera sido un resultado más justo por lo que se vio sobre el césped, pero al final los locales se merecieron el triunfo con un segundo tiempo de grande corazón y sacrificio.
En efecto, en la primera etapa, como por todo el encuentro, los azzurri trataron de hacer el partido, con una maniobra un poco lenta y que se desarrollaba esencialmente sobre las rayas. Sin embargo, Catania estuvo realmente sólido y creó las mejores ocasiones de los primeros 45 minutos, con algunas contras realmente bien armadas y muy peligrosas.
El gol pero nunca llegó y, así, los cuadros se fueron igualados al entretiempo. En el complemento, Napoli bajó a la cancha con todo, presionó muy arriba, luchó cada balón en el medio y, más con empuje y confusión que con buen juego, logró ponerse muy pronto en ventaja.
Fue en jugada de tiro de esquina: la defensa visitante no logró despejar bien y la pelota le llegó a Lavezzi por derecha, quien se fue hasta el fondo y la puso baja para el medio. El esférico se iba hacia Quagliarella, pero el delantero la dejó pasar para que Cannavaro, quien entraba desde atrás, pudiera mandarla a tocar con un remate a quemarropa inatajable.
Con el 1 a 0 el Burro pudo encontrar más espacios, porque inevitablemente los sicilianos salieron a buscar el empate, y tuvo algunas buenas chances para cerrar el match, gracias a la velocidad de Lavezzi y Quagliarella y a la supremacía en el juego aéreo en las jugadas de pelota parada.
Sin embargo, el conjunto local no logró anotar el segundo y, sobre el final, Catania hubiera merecido verse cobrar un penal en favor, aún si hay que admitir que el toque con la mano en el área de Maggio era dificilísimo de ver.
De esta manera, Nápoli sigue en la estela de Palermo y el sueño de jugar en la Champions la próxima temporada pude todavía ser transformado en realidad.
Fuente: espndeportes.com
En efecto, en la primera etapa, como por todo el encuentro, los azzurri trataron de hacer el partido, con una maniobra un poco lenta y que se desarrollaba esencialmente sobre las rayas. Sin embargo, Catania estuvo realmente sólido y creó las mejores ocasiones de los primeros 45 minutos, con algunas contras realmente bien armadas y muy peligrosas.
El gol pero nunca llegó y, así, los cuadros se fueron igualados al entretiempo. En el complemento, Napoli bajó a la cancha con todo, presionó muy arriba, luchó cada balón en el medio y, más con empuje y confusión que con buen juego, logró ponerse muy pronto en ventaja.
Fue en jugada de tiro de esquina: la defensa visitante no logró despejar bien y la pelota le llegó a Lavezzi por derecha, quien se fue hasta el fondo y la puso baja para el medio. El esférico se iba hacia Quagliarella, pero el delantero la dejó pasar para que Cannavaro, quien entraba desde atrás, pudiera mandarla a tocar con un remate a quemarropa inatajable.
Con el 1 a 0 el Burro pudo encontrar más espacios, porque inevitablemente los sicilianos salieron a buscar el empate, y tuvo algunas buenas chances para cerrar el match, gracias a la velocidad de Lavezzi y Quagliarella y a la supremacía en el juego aéreo en las jugadas de pelota parada.
Sin embargo, el conjunto local no logró anotar el segundo y, sobre el final, Catania hubiera merecido verse cobrar un penal en favor, aún si hay que admitir que el toque con la mano en el área de Maggio era dificilísimo de ver.
De esta manera, Nápoli sigue en la estela de Palermo y el sueño de jugar en la Champions la próxima temporada pude todavía ser transformado en realidad.
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