El Pocho ilumina al Napoli

El Napoli, después de la inmerecida derrota en casa con el Milan, buscaba la revancha de visita contra el Brescia. Mazzarri no podrá contar con Pazienza suspendido pero, en vista del partido del jueves con el Liverpool concede un poco de descanso a Cavani y Maggio alineando Sosa y Zuñiga. El modulo es el mismo de siempre 3-4-2-1 con De Sanctis en la portería, el regreso de Cannavaro en el centro de la defensa acompañado por los lados por Grava y Campagnaro, luego en la media cancha con Zuñiga, Yebda, Gargano y Dossena, en la delantera Hamsik y Sosa detrás de Lavezzi.
En el frente adversario, Iachini viene de cuatro derrotas consecutivas, no podrá contar con Diamanti también suspendido, pero alinea su acostumbrado 4-3-1-2 con Arcari en la portería, luego Berardi, Zebina, Martinez y Dallamano en la defensa, Hetemaj, Cordova y Baiocco en el mediocampo, Kone detrás de Eder y Caracciolo.
El partido estuvo condicionado por el mal clima (viento muy fuerte) con el terreno de juego, empapado de lluvia y muy pesado. El local jugó un buen partido y hubiera merecido por lo menos el empate, pero Napoli, aguantó muy bien y no se desaprovechó su ocasión para ganar.
En la primera etapa, en el marco de un partido sumamente equilibrado, Brescia tuvo las chances mejores, pero en ambos casos Caracciolo no fue preciso en la puntada final. Napoli, por su parte, con el Principito Sosa y obviamente Lavezzi como única punta, nunca se resignó a un papel pasivo y trató de devolver golpe tras golpe. Ya casi finalizando el primer tiempo Gargano es amonestado por protestas, pero el uruguayo estupidamente sigue protestando arriesgando su permanencia en el partido, menos mal que sus compañeros encabezados por Lavezzi tratan de calmarlo y así culmina la primera fase sin que el árbitro conceda ni un minuto adicional.

En el complemento, las cosas siguieron más o menos iguales, hasta que Mazzarri decidió el ingreso de Cavani. El uruguayo se volvió enseguida peligroso, con un par de ocasiones claras de gol.

Sin embargo, Brescia volvió a empujar y en ese tramo tuvo las mejores chances: Caracciolo reventó el poste y Campagnaro arriesgó una intervención contra Eder que pareció penal. Sin embargo, en el mejor momento local llegó el gol decisivo: Hamsik se escapó por derecha, luego de superar con una gambeta al rival directo, y metió el centro que Lavezzi, por el primer palo, corrigió al gol.

El Napoli rescata la inmerecida derrota con el Milan aprovechando en el Rigamonti gracias al gol anotado por Lavezzi, el tercero en campeonato y el segundo consecutivo después del anotado a los rossoneri.

El Napoli regresa al cuarto puesto junto con la Juventus aunque la clasificación es aún corta, pero ahora es tiempo de poner a un lado el campeonato porque el próximo jueves será el muy esperado partido de vuelta con el Liverpool que podría valer la clasifcación al siguiente turno de la Europa League.