Napoli-Milan: Lavezzi no basta

Octava jornada del campeonato con el Napoli que juega por primera vez esta temporada la noche del lunes contra el AC Milan, en una jornada marcada por la lluvia, que pero no impidió que el público acudiera en masa al San Paolo, de nuevo en 60 mil.
Mazzarri no contaba con Cannavaro suspendido por una jornada, tuvo que sustituirlo con Campagnaro y con Grava que reingresaba por la derecha y Aronica por la izquierda, en la portería obviamente De Sanctis, luego encontrábamos a los titulares con Maggio, Pazienza, Gargano y Dossena en la media, y en la delantera Hamsik, Lavezzi y Cavani.
En el frente adversario, Allegri alineaba un 4-3-3 con Abbiati en la portería, Bonera, Nesta, Papastathopoulos y Antonini en defensa. Boateng, Pirlo y Gattuso en la media y el tridente ofensivo con Robinho, Pato e Ibrahimovic.
Los primeros 10 minutos ambos equipos se estudian temerosos con muchos pases imprecisos bajo la lluvia que no dejaba de caer. Justo en el minuto 9 chocan involuntariamente Maggio y Antonini, el napolitano reporta un corte pero siguió en la cancha, mientras que el milanista tuvo la peor parte y tuvo que ser retirado de la cancha y sustituido por Oddo. Minutos más tarde Maggio pedía ser cambiado porque estaba sufriendo mareos producto del encontronazo con Antonini en su lugar entra Yebda. Es allí donde aprovecha el Milan con Robinho a los 22 minutos con un izquierdazo preciso a la entrada del área.

Napoli tuvo una clara ocasión de gol a los 26, con un tiro del volante eslovaco Marek Hamsik, que pasó muy cerca del palo del arco del Milan, al recibir el balón de Lavezzi. Luego la más cercana al empate vino con un cabezazo de Lavezzi de "palomita" antes del término de la primera parte del encuentro. Hay que destacar la expulsión de Grava por doble amonestación, en diez minutos tocó dos veces el balón con la mano.

Al Milan se le facilitó la tarea porque Napoli jugó todo el segundo tiempo con un hombre menos y en el minuto 72 el delantero sueco Zlatan Ibrahimovic solo sin marcas anotó el segundo de cabeza.

Aunque estaba con un jugador menos, Napoli se lanzó al ataque en el segundo tiempo, hasta que llegó un extraordinario gol del atacante argentino Ezequiel Lavezzi. Los napolitanos terminaron el partido al ataque, con un Milan encerrado en su área, en que debió conceder una serie de tiros de esquinas en los cuales todo el equipo, incluso con su arquero, buscó el gol.
El partido concluye entre los aplausos no obstante la derrota: el Napoli habría merecido el empate porque no obstante la inferioridad numérica durante todo el segundo tiempo, hizo temblar el Milan hasta el último minuto adicional concedido por Rizzoli. La gente entendió que el equipo lo dio todo, dejó el alma en la cancha, más de eso no se podía.